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Categorías: Espíritu Santo, Pastoral Visual
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Autor: pARTido 13 de mayo
Martes VI semana
St 1, 12- 18 A cada uno le viene la tentación
Lo que te pedimos en el padrenuestro, cada vez que lo rezamos, varias veces al día, es que no nos dejes caer en la tentación. En esa tentación que viene cada vez que el propio deseo arrastra y seduce. El deseo, Señor, del poder y del prestigio; el deseo del tener; el deseo de aparentar; el deseo que atenaza, que encierra, que llena de apegos y ata para liberarse de todo deseo y entregarse, ya de vero, a ti.

Autor: Nano SM Tradicionalmente, el mes de Mayo es el mes de las flores, pero para los cristianos, el mes de Mayo es principalmente, el mes de María.
María, esa mujer que dijo un SÍ valiente, que guardó todas sus cosas en su corazón, que permaneció en todo momento al lado de su hijo, incluso en el momento más duro, al pie de la cruz. María, esa mujer que CONFIÓ desde el primer momento, y que puso su vida en manos de Dios.
Hace un tiempo, publicamos una carta dirigida a Dios, hoy es María la que viene a nuestro encuentro.

Querida amig@:
¿Como estás?…
Yo ya sé que durante la semana el cansancio hace mella en ti; y que la rutina diaria y el estrés ni siquiera te deja tiempo para ocuparte de tus cosas, para encontrarle sentido muchas veces a las cosas cotidianas de la vida, para pararte en las que ocurren en tu entorno y hacen que pasen inadvertidas….
No te preocupes…pase lo que pase, ocurra lo que ocurra, estés como estés, hagas lo que hagas…..siempre, siempre……..: El Señor estará contigo.
¿Sabes?, esto es simplemente lo que me hizo a mí decir “Sí” aquella mañana del mes sexto en Galilea. De verdad, sólo eso, saber que el Señor estaba conmigo….Que dijera lo que dijera, Él estaba conmigo….La verdad es que aquel día me pidió mucho, sí, pero no quiero que sólo te quedes en ese momento…pues quizás antes de ese momento existieron otros muchos a los que también dije ese “Sí”; digamos que ya estaba entrenada, digamos que ese “Sí”, fue tan sólo la guinda….la guinda de otros muchos anteriores que tuvieron para Él la misma importancia y peso.
Sí, no sólo esa tarde se me presentó el ángel del Señor, muchas otras veces antes, en mis ratos de oración al Padre, podía sentir como al ponerme en su presencia Él se hacía cercano y aprovechaba la ocasión para pedirme alguna cosilla….y la verdad, siempre eran cosas pequeñas, actos cotidianos…cambiar una mala palabra por una sonrisa, guardar silencio por caridad, ayudar a alguien que ni conocía o conocía demasiado, hacer el intento de ver algo más allá de lo primero y externo, ser más valiente, ser más constante, ser mejor persona, en definitiva ser más de Dios, ser más de Él.
Por eso aquel “Sí”, de aquella mañana me costó menos de lo que crees…pues antes hubo muchos “sí” más chiquitos, pero igual de válidos.
Ahora, déjame que te diga una cosa….para todos estos momentos siempre seguí la misma fórmula:
1º Sentirme en presencia de Dios…pues, enseguida comienzas a sentir ese ángel, sentimiento o intuición de saber y creer que Él está contigo.
2º Escucharlo y ver que necesita de mí….sea pequeño o grande, actitud o tan sólo presencia.
3º Responderle…aunque sea con un “espera” o un “no”…o expresarle tus dudas o miedos…porque a Él también le vale esa respuesta.
4º Y después, después…cuando te has confiado a Él…..te entra una alegría…que no la puedes parar, que te contagia, que te da vida, que te da paz….que te hace recitar el “Magnificat”..”..Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí…”
Claro está que todo esto era posible porque tenía valentía…pero con el tiempo he descubierto que esa valentía no dependía de mí, sino del Espíritu Santo que me empujaba.
Fíjate, ahora, después de haber vivido Pentecostés, recuerdo el que viví con los primeros apóstoles en aquella casa encerrados. Estábamos muertos de miedo, asustados, apenados y abatidos, dándole vueltas a todo lo que había pasado y lo que tendría que haber ocurrido, …y ese día, cuando Marcos llegó corriendo a la casa para decirnos que los sacerdotes nos habían descubierto para apresarnos…el pánico se hizo en nosotros…..y fue cuando pensamos en abandonarlo todo y huir… Pero entonces recordé
- Que con el ángel…El Espíritu Santo me hizo sentir que el Señor estaba conmigo y le di lo mejor de mí.
- Que con mi prima Isabel…El Espíritu Santo me hizo presentir que ella me necesitaba y me puse en camino….y El Señor estuvo con ella.
- Que en Caná…El Espíritu Santo me hizo descubrir las necesidades de aquellos novios y conseguí que mi Niño le echara una mano….y El Señor estuvo con ellos.
- Que en la cruz…me sentí muy sola y abatida y el Espíritu Santo me hizo descubrir que no me quedaba sola sino que desde entonces me dio como hijos a toda la humanidad…y desde entonces el Señor esta siempre con vosotros.
Y entonces nos pusimos en presencia del Señor… y pedimos que su Espíritu nos confortara y en ese momento supimos que Él estaba con nosotros y nos trajo la paz.
Y vimos que lo que necesitaba de nosotros era que su Palabra llegara a los demás…puesto que un candil no se esconde debajo de una mesa sino que se pone en alto de una cima para que alumbre al mundo.
Y todos le dijimos que “Sí”…cada uno con lo que era, de la forma que era y tenía….pues todos le hacíamos falta. Y la alegría que sentimos fue tan grande que fuimos capaces de hablarles a todos de tal forma que todos nos entendían… y es que una vez más recitamos el “Magnificat”… su “Magnificat”.
Por ello tú, no te desanimes en los momentos de dificultad y miedos:
- Piensa ¿qué es lo que el ángel del Señor te pide en tu momento actual, y cotidiano?
- Piensa en algún momento de “Magnificat” en el que te hayas sentido y comunica la Buena Nueva a los demás.
- Piensa qué te aleja del Señor y pídele su Espíritu Santo.
Y recuerda esto.- “Despiértate…Levántate y brilla, que llega tu luz…sobre tí amanece el Señor” (Is 60).
Con mucho cariño.
Tu madre que te quiere.
María de Nazaret
Autor: María Arias Cabello 
porque tú estabas dentro de mí, más interior que lo más íntimo mío y más elevado que lo más sumo mío
Imagen del Blog de pARTido
Autor: Daniel Pajuelo Vázquez 
Autor: pARTido 12 de mayo
Lunes VI semana
St 1, 1-11 Sabed que, al ponerse a prueba vuestra fe, os dará constancia.
Poner a prueba la fe da constancia, eso nos dice Santiago. Y yo te pido, Señor, constancia sin demasiada prueba. Y te pido por la constancia de las personas que están sometidas a una prueba que creen demasiado grande y excesivamente purificadora. Te pido, Señor, lo que ya se y ya tengo dado: que tu fidelidad sea la que me mantenga fiel, que tu constancia me mantenga constante, a pesar de la prueba. Amén.

Autor: Nano SM Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. (…) Recibid el Espíritu Santo; a quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengais, les quedan retenidos.
Jn 20, 22-23

Ven, Espíritu Santo, haz que surja del cielo el esplendor de tu amor.
Ven, Padre de los pobres; ven, Espíritu generoso; ven, Luz de los corazones.
Tú, el perfecto Consolador, haces que en nuestra alma habite la paz: Ven, Espíritu Santo.
Tú, maravilloso frescor, en la pena, tú eres el descanso, en la prueba, la fuerza: Ven, Espíritu Santo.
Luz bondadosa, penetra la intimidad de nuestro corazón; ven, Espíritu Santo.
Ablanda nuestra rigidez, enciende nuestra tibieza; ven, Espíritu Santo.
Abreva nuestra sequedad, cura nuestra herida; ven, Espíritu Santo.
Danos la alegría que permanece; ven, Espíritu Santo, haz que brote del cielo el resplandor de tu amor.
Autor: María Arias Cabello
Autor: pARTido 11 de mayo
Pentecostés
Hechos 2, 1-11 Se llenaron todos de Espíritu Santo
Llenarme de tu Espíritu, Señor, de tu don espléndido, de la brisa en horas de fuego, del gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos. Llenarme de tu don, Señor, que riega mi tierra en sequía, que sana mi corazón enfermo, que lava mis manchas, que infunde calor de vida en mi hielo, que doma mi espíritu indómito. Llénanos, Señor, de tu Espíritu, que vacíos queremos que tú mismo nos llenes con tu bondad y tu gracia. Amén.

Autor: Nano SM 10 de mayo
Sábado VII de Pascua
Jn 21, 20-25 Éste es el discípulo que da testimonio de todo esto
Termina el evangelio y Juan, que recostó su cabeza en el pecho de Jesús, y gozó de la intimidad, pues era a quien Jesús tanto amaba, da testimonio. Da testimonio a lo largo del evangelio de lo que ha visto y ha oído. Da testimonio del amor recibido. Da testimonio de ti, que eres la vida. Dar testimonio, dar la vida unido a tu vida. Como hizo María. Para ello quiero recibir tu Espíritu, Señor, y ser enviado.

Autor: Nano SM 9 de mayo
Viernes VII de Pascua
Jn 21,15-19 Sí, Señor, tu sabes que te quiero
Por tres veces le preguntas a Pedro, que te negó tres veces, y por tres veces escuchas la misma confesión de amor, desde un corazón sanado de su culpa por tu mirada de misericordia: Sí, Señor, tú sabes que te quiero. Tú, sabes, Señor, que te quiero, y quiero decírtelo desde el amor de tu madre, que sin palabras te manifestó, con cada latido de su ser que te lo daba, la prueba de su amor. Sí Señor, tú lo sabes. Sabes lo pobre que es mi amor, pero sabes que te quiero y que no nací sino para quererte.

Autor: Nano SM Anoche terminé la selección de vídeos de la peregrinación de este verano pasado, de Valencia a Roma…
Aquí os dejo los cinco vídeos juntos, son cerca de 50 minutos de risas continuadas, son un ejemplo de como el éxito de cualquier aventura, peregrinación, proyecto o demás cosa que se haga en la vida, depende del sentido del humor con el que te lo plantees.
He insertado la lista de reproducción entera, si queréis pasar de un vídeo a otro, podéis usar las flechas laterales de la pantalla.
Que los disfrutéis
Autor: perlegrino 8 de mayo
Jueves VII de Pascua
Salmo 15 Protégeme Dios mío, que me refugio en ti
Este salmo, que rezamos antes de entrar en la noche, es un regalo tuyo, Señor, que hace las delicias del corazón que reza. Tu Espíritu abre todos los poros de mi ser y mueve mis labios para decirte, como hizo María con estas mismas palabras, que tú eres el lote de mi heredad y mi copa, que mi suerte está en tus manos. Que en Ti se alegra mi corazón y se gozan mis entrañas. Que me enseñas el sendero de la vida, me sacias de gozo en tu presencia, de alegría en Ti, Señor.

Autor: Nano SM 
Autor: pARTido 7 de mayo
Miércoles VII de Pascua
Hechos 20, 28-38 Os dejo en manos de Dios y de su palabra de gracia
Al despedirse de la comunidad de Éfeso, Pablo les dice esta frase. Te doy gracias, Señor, por todas las personas que me han puesto en tus manos, que me han acompañado hasta ti, que han rezado por mi, que han proclamado tu palabra de gracia para que la escuchara y abriera mi vida, como hizo María, a tu voluntad. Gracias, Señor, por todos los que me han evangelizado y lo siguen haciendo. Gracias por tu Espíritu, por tanta vida tuya como recibo a través ellos.

Autor: Nano SM